El adviento de María
Oh Virgen María,
oro y me pregunto
cómo fue tu adviento,
si fue larga espera
o pasó un momento.
Fuiste a la montaña
con Jesús muy dentro,
Isabel lo supo
sólo con tu encuentro
pues su criatura
se puso contento.
Pasaste ayudando
casi todo el tiempo.
Con Juan en tus brazos
le besaste luego,
no lloraba el niño
cerca de tu templo,
sólo con sentirte
se sentía lleno.
Vuelta a Nazaret,
fue duro el regreso?
San José tu esposo
se quedó perplejo.
Dile qué ha pasado,
él podrá con eso.
Dile que eres Virgen
y que es un misterio,
que rece y que duerma,
verá que es muy cierto.
Que le necesitas
de padre terreno,
y de compañero
para el crecimiento,
que ya falta poco
para el nacimiento.
Luego con José,
salido el decreto
otra vez de viaje
a empadronamiento.
De Belén camino
busca alojamiento,
no hay donde hospedarse,
todo está completo.
Fue en un pesebre
el alumbramiento.
Oh, Virgen María!
oro y me pregunto
cómo fue tu adviento.
No tuviste dudas
en todo este tiempo?
Cómo fue tu fe?
Cómo tu silencio?
Cómo la esperanza
que llevaste dentro?
Gracias Virgencita,
tú consentimiento
hizo que viniera
la Luz al encuentro
de todos los hombres
para el gozo eterno.
