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martes, 28 de abril de 2009

Lágrimas rosas

Podéis leer la historia aquí: http://pensarporlibre.blogspot.com/2009/04/lagrimas-rosas.html
Ella es una mendiga. Tiene 22 años, y un niño de 3 con el que pide. El padre del niño, un gitano, acaba de salir de la cárcel. Le ha pegado a ella y también al niño. Al niño se lo han llevado los de Servicios sociales del Ayuntamiento. Tiene redactada por un amigo policía una denuncia por malos tratos. Sobre el capó de un coche está llorando sus lágrimas rosas mientras duda si firmarla... "es que no quiero que le hagan nada" dice. Su amiga de la calle, el médico, el policía, el cura,... todos lloran por ella y le aconsejan que la firme.









Sólo el poeta, por libre, aún llora con ella...

LÁGRIMAS ROSAS

Que no me gusta el final,
que no me gusta.
Que es final de nuestra sociedad,
de la Tierra, de nuestro mundo.
Que está la Justicia de los hombres
para hacer justicia.
Y a mi no me gusta
ese final.
Quiero soñar, imaginar,
creer y refugiarme,
en mi mundo
de otro mundo.
Busco y encuentro a su marido, que le hago ver,
que le convenzo.
Cuida de tu hijo, te necesita.
Es la razón de tu vida,
le digo y grabo el pensamiento.
Que todo cambia, que es posible,
es el poder y el misterio
de una lágrima rosa,
en ese mundo
que gusto imaginar.

miércoles, 22 de abril de 2009

ROMANCE DE LA MUERTE POR CONTAMINACIÓN ( 2ª PARTE)

Esta es la única poesía de las hasta ahora publicadas compuesta este año, era algo pendiente desde hacía mucho tiempo. Y ya está dedicada.

ROMANCE DE LA MUERTE POR LA CONTAMINACIÓN (y II)

Quedé callado un buen trecho,
a través de cien colinas,
casi siempre descendiendo,
mientras que el calor subía.

Y en situaciones complejas
el cerebro se ilumina
de ideas disparatadas,
pero son la única vía.

Haciendo acopio de fuerzas
le planteé mi porfía:


- Tengo derecho a un buen Juicio
y aquí apelo a la Justicia,
a las leyes de los hombres,
y también a las divinas.

Al oírme estas palabras,
ella paró repentina.
Notéla con gesto serio,
con la mirada encendida,
la frustración en su rostro,
con el pesar por sonrisa.

(¡Había dado en el clavo
con mi única salida.!)

- ¿A quién deseas nombrar?
¿quién pretendes que te asista?
¿qué criatura? ¿qué ángel
quieres tener como guía?


- Llamo al Espíritu Santo
que venga en mi abogacía,
que al bendecir el Santísimo
Paráclito se le decía.

- No es posible semejante,
que está fuera de medida.


- Entonces por abogada
nombro a la Virgen María,
que a estos casos La Salve
supongo se referían.

- Tampoco tan Alta Reina
está aquí permitida,
que si ha de ser justo el Juicio
lo desequilibraría.


- Entonces mi defensor
pido sea un Jesuita,
que siempre prestos han sido
a salvar el alma mía.


- ¡Maldito seas , maldito !
eso es lo que me temía.
De entre todos los posibles,
nombraste al que no quería,
era tu única baza
de
triunfo en esta cuita
pues ya su fama precede
al defensor jesuita,
ubicuos y sibilinos,
siempre ganan la partida.
Para perder yo otra vez,
me evito la susodicha.


¡ Vete presto por ahí,
por esa senda hacia arriba.!
¡ Lárgate o me arrepiento,
y te robo esa sonrisa. !

¡ Y no lo digas a nadie,
no difundas la noticia,
que si se corre la voz,
me quedo sin la inmundicia.!



Y aquí termina esta historia
que es la historia de mi vida,
de la Vida y de la Muerte,
que aquí se nos vaticinan.